La cirugía de la obesidad en mujeres que desean ser madres puede prevenir la obesidad en el bebé

La cirugía de la obesidad en mujeres que desean ser madres puede prevenir la obesidad en el bebé

Durante mucho tiempo se ha sabido que, cuando está en el útero, el bebé está sumamente conectado a su entorno a través de su madre. Recientemente, una investigación de la Universidad Laval y la Universidad Estatal de Nueva York señala que el bebé no sólo está conectado con su entorno o ambiente, sino que éste puede tener un gran impacto en su salud. Pongamos un ejemplo: cuando los animales preñados están sobrealimentados, existe una gran posibilidad de que sus crías experimenten obesidad y problemas metabólicos. Situación que no se presenta en las crías de los animales no sobrealimentados.

Esta misma situación se da en los humanos: los hijos de mujeres con obesidad tienen 4% más probabilidades de padecer obesidad que los hijos de padres no obesos. Con estos datos en mente, la investigación a la que hacemos referencia, intentó determinar si la pérdida de peso de la madre tiene un papel determinante en la salud del bebé.

Para hacerlo, comparó las tasas de obesidad de hermanos nacidos de madres antes y después de una gran pérdida de peso a causa de una cirugía bariátrica (cirugía de la obesidad llevada a cabo con técnicas como el bypass gástrico o tubo gástrico). Los resultados fueron contundentes: los bebés que nacieron antes de que su madre se sometiera a la operación, mostraron un 41% de prevalencia de obesidad. Por su parte, la prevalencia de los niños que nacieron después de que sus madres fueran operadas se redujo el 17%.

¿A qué se debe esta diferencia entre la tasa de obesidad de los bebés? Los investigadores sugieren que el entorno metabólico al que la madre tiene que someterse antes y después de la cirugía juega un papel determinante. Además, una vez realizada la operación, las madres tienen un aumento de peso durante el embarazo mucho menor.

Otra investigación publicada en el “International Journal of Obesity” también concluyó que la obesidad en la madre se asociaba con determinadas perturbaciones metabólicas en el bebé en genes que regulan la producción y metabolismo de lípidos, similares a las que produce la obesidad y la diabetes tipo 2.

Por otro lado, existe una extensa bibliografía médica de estudios que respalda el beneficio de la pérdida de peso antes de ser madres.

Y es que numerosas investigaciones asocian un índice de masa corporal superior a 25, con un mayor riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo, como la diabetes gestacional, trastornos hipertensos, la preeclampsia o parto prematuro.

Sin duda, la cirugía bariátrica, pero también otras técnicas endoscópicas como el balón gástrico, el método apollo, etc… son una de las mejores estrategias para combatir la obesidad en adultos y a la luz de estos resultados, también podría utilizarse para prevenir la obesidad infantil.



Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies . ACEPTAR

Aviso de cookies