¿Por qué el desayuno es la comida más importante del día?

¿Por qué el desayuno es la comida más importante del día?

El desayuno es la comida más importante del día

Decimos que el desayuno es la comida más importante del día porque  contribuye a un reparto más armónico de las calorías a lo largo del día. El desayuno proporciona, además, una ración de seguridad de muchos nutrientes especialmente importantes en el periodo escolar.

Hace algunos años, en el campo principalmente, las personas realizaban un desayuno poco abundante antes de empezar las labores del campo. El almuerzo completaba entonces la necesidad del cuerpo de nutrientes y por supuesto a media mañana se hacían pausas con embutidos, huevos, pan, vino, aguardiente…

Suelo desayunar solo un café…

Son muchas las personas que consideran que han desayunado tras haber tomado únicamente café, zumo o galletas. Ni que decir hay que esto está muy lejos de una dieta equilibrada. El almuerzo, en muchos casos, debido a los horarios tampoco viene a compensar las carencias nutricionales.

La costumbre de desayunar solo un café. No solo no contribuye a la pérdida de peso sino que provoca gravísimos desequilibrios en el organismo que fomentan el aumento de masa corporal.

En Europa siete millones de niños acuden al colegio cada mañana sin desayunar, según el barómetro Europeo Kellogg´s del desayuno (1996-1998). Este estudio también pone de manifiesto que la alimentación que efectúan gran parte de las personas a primera hora de la mañana contiene un aporte calórico inferior a lo recomendado. Esto, o su propia omisión, genera un desequilibrio de sus hábitos alimentarios y, en consecuencia, de su estado nutricional.

¿Qué le pasa al cuerpo si no desayunamos?

El primer síntoma que vamos a notar es decaimiento. También falta de concentración y mal humor; esto es debido al déficit de glucosa que produce el ayuno. La glucosa es el principal combustible del organismo. A primera hora de la mañana el organismo lleva ya entre 8 y 10 horas sin recibir ningún tipo de alimento. La falta de glucosa empuja a nuestro cuerpo a quemar otras reservas energéticas, lo que causa múltiples alteraciones en el normal funcionamiento orgánico.

Estos cambios hormonales alteran o condicionan la conducta e influyen negativamente en el rendimiento físico e intelectual.

En niños y adolescentes que se encuentren en etapa de aprendizaje su rendimiento puede verse seriamente afectado. La capacidad de comunicarse, memoria y creatividad quedan muy afectadas. El desayuno es la comida más importante del día para este grupo de población pues condiciona su estado general.

Beneficios de un buen desayuno

  • Mejora del estado nutricional: El estado nutricional es el grado en el que nuestras necesidades de energía y nutrientes están cubiertos. Las personas que desayunan suelen tener una dieta menos grasa y más rica en fibra, vitaminas y minerales.
  • Grasa: Si en el desayuno se incluyen tostadas, pan, cereales de desayuno, galletas sencillas, etc., el consumo diario de grasa es menor.
  • Fibra: Si se incluyen cereales de desayuno o panes integrales, las posibilidades de satisfacer las necesidades de fibra son mayores.
  • Vitaminas y minerales: El desayuno contribuye significativamente a los aportes diarios de vitaminas y minerales.
  • Control del peso: Las personas que desayunan mantienen el peso dentro de límites saludables en mayor medida.
  • Rendimiento físico e intelectual: Las personas que no desayunan ponen en marcha una serie de mecanismos en el organismo (descenso de la hormona insulina y aumento de cortisol y catecolaminas…) para mantener la glucemia (nivel de azúcar en sangre) en valores aceptables.

¿Cómo es un desayuno equilibrado?

Un desayuno puede suponer entre el 20 y el 30% de las calorías ingeridas en un día. Un desayuno equilibrado debe contener los siguientes grupos de alimentos.

Lácteos: leche, yogur, cuajada, requesón… Contienen proteínas de calidad, calcio, vitaminas A y D, y vitaminas del grupo B (principalmente riboflavina o B2).

Frutas y cereales: pan, tostadas, cereales de desayuno, galletas… Proporcionan hidratos de carbono que aportan energía, vitaminas y minerales. Los cereales integrales aportan, además, fibra. La fruta agua y fibra.

Otros alimentos: Derivados cárnicos y dulces, en cantidades moderadas. Jamón cocido o serrano, fiambres poco grasos (de pollo o pavo), embutidos… Contienen proteínas de calidad con función de construcción de tejidos y células y cantidades variables de grasa con función energética.

Esperamos que estos argumentos os ayuden a tener presente que el desayuno es la comida más importante del día. Y no olvidéis tampoco que la masticación adecuada es importante.



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